viernes, 31 de mayo de 2019

Kechiche hace el alboroto en Cannes con un largometraje medio porno

 

La prensa y el público que asisten al Festival de Cannes hablaban sin frenos este viernes, y ya desde la mañana del jueves, de la más reciente película presentada a la competición oficial por el director franco tunecino Abdellatif Kechiche, ganador de la Palma de Oro en el 2013 con La vida de Adèle. El nuevo largometraje, segunda parte de una trilogía que comenzó hace dos años, se titula Mektoub, My Love: Intermezzo y es una pesada sucesión de planos de traseros femeninos durante tres horas y media. Consta fundamentalmente de dos situaciones, una en la playa y otra en una discoteca. En esta más reciente avanza la secuencia más morbosa y cutre, por no decir sórdida: un cunnilingus de veinte minutos en el baño del establecimiento.

El largometraje resulta a todas luces degradante para las mujeres. Ya que transforma a las personajes principales, todas ellas adolescentes y bellas que se muestran en webcam sexo, en unas chicas vulgares sin nada en la cabeza y cuyo exclusivo propósito es hallar la atención de unos tipos igual o más horteras que ellas; a unos les proponen sexo y a otros los marean un poco o los rechazan sin mucha firmeza.

Era esperable que, tanto en las sesiones de prensa como en la première de gala, varios espectadores abandonaran la salón de proyección, habiendo visto o no el popular fragmento del muy explícito cunnilingus. “Es porno, no había otra que irse”, comentó un espectador indignado a media sesión de la gala. “El Festival hizo historia esta noche: la multitud ha salido hasta por filas enteras”, ha dicho otro.
Abdellatif Kechiche pos con las actrices y actores Hafsia Herzi, Ophelie Bau, Shain Boumedine, Lou Luttiau, Alexia Chardard, Salim Kechiouche y otro integrante del conjunto de la película 'Mektoub, My Love : Intermezzo' (Valery Hache / AFP)

Una periodista francesa, Anaïs Bordages, divulgó un tuit con la contabilidad de los planos de traseros que se había molestado en registrar: “Hay 178. Si se eliminaran, pienso que la película duraría una media hora”, escribió.

Por lo cual los espectadores desertores comentaron luego, la mayor parte no se fueron porque el contenido de la película les pareciera fuerte sino porque les terminó en un chat travestis “insoportable” –esta fue la palabra más repetida”, “estúpida” o “aburrida”.

La exhibición de la cinta frente la prensa, este viernes, registró un instante más que tenso cuando un periodista de Inglaterra inquirió al cineasta sobre una exploración policial que se sigue contra él. Se habla, según aclaraciones de hace meses, de las pesquisas abiertas por la denuncia de una actriz de 29 años que en octubre pasado afirmó haber sufridos abusos de Kechiche. El realizador contestó al informador que su pregunta le aparentaba “imbécil y fuera de lugar”; que no se encontraba al corriente del asunto, cuyo fondo no obstante no negó, y que “a Cannes se viene a comentar de cine”. Y aun añadió: “Estoy bien con la ley”.

Un periodista inquirió al cineasta sobre una exploración policial en su contra por acusaciones de abuso de una muchacha actriz, “Es una pregunta imbécil”, respondió él; “Aquí hemos venido a comentar de cine”

Por lo demás, Kechiche afirmó que su película tiene como fuente de inspiración “el arte y más que nada Picasso”, en particular el de Las señoritas de Avignon y la etapa azul. Además se refirió a “la magia”, en sentido físico, de las adolescentes actrices que trabajan en la película. “He intentado reflejar lo que me hace vibrar a mí: el movimiento excepcional de los cuerpos de estas actrices. ¡Es algo metafísico!”, afirmó. Las intérpretes solamente abrieron la boca y permanecieron muy serias a lo largo de toda la rueda de prensa. Lo dicho: un alboroto.